sábado, 27 de agosto de 2011

La historia de mi vida


Me detuve unos segundos antes de responder, tomé aire y así como así brotó de mi corazón:
-Amy, yo sé lo que en verdad es el sufrimiento. He estado muy cerca de él, más bien he vivido con él durante casi tres años –corregí acaparando la atención por completo de la muchacha. Sus ojos se abrieron de par en par y pude ver muy dentro de ellos como el verde agua de su iris pasaba a ser un verde musgo profundo, tanto como el mar- sé lo que se siente ser pisoteada por un hombre, humillada delante de todos tus amigos e irremediablemente una mala hija para tus padres. Aún recuerdo todos los malos momentos por los que tuve que pasar. Se lo que se siente que una persona no corresponda a tu amor, que tome tus sentimientos con un cuidado extremo y de un segundo a otro arrebate con ellos contra una pared y los hago añicos. Se lo que es vivir todo el día encerrada en tu habitación con miedo a salir mientras tus amigos se acostumbran de tu ausencia. Se lo que es ver llorar a tus padres por tu culpa, arruinarles la vida y su trabajo, como sus ojeras y canas comienzan a florecer a temprana edad y se convierten en una flor marchita, quitándoles años de vida –tome aire, decir aquello me estaba costando más de lo que imaginaba, pero solo me quedaba algo por decir- Amy, no espero que me entiendas y ojalá jamás tengas que pasar por algo similar para comprenderme. Pero he sufrido tanto todos estos años, que una vez que encuentras a una persona que ilumina tu camino, te toma de la mano y te conduce a una vida nueva simplemente quieres vivir en felicidad por el resto de tu vida con ella.

lunes, 15 de agosto de 2011

Edén

Nos conocimos cuando yo tenía 12 años y supongo que el 13 –el tiempo hizo que le restara importancia a su edad, así que prefiero suponer-, no se con exactitud cuándo fue el día que comenzamos a llevarnos extremadamente bien, solo recuerdo su personalidad distante, su frialdad sin sentido y ese espíritu sarcástico que lo embriagaba todo el tiempo. No era una persona fácil de tratar, vivía escondiendo sus propios deseos y jamás mencionaba la razón por la cual se encontraba callado la mayor parte del tiempo, la verdad es que era una persona muy dulce, aprendí a manejar su personalidad y supongo que vio algo en mi que le recordó a un ser muy querido porque no tardamos en hacernos buenos amigos. Aunque le costara profundizar sus sentimientos con tan solo ver su rostro yo ya sabía lo que le pasaba, obviamente él lo negaba diciéndome que se encontraba perfectamente pero nunca pudo mentirme, de hecho hasta en la actualidad sigue sin poder hacerlo.
Nuestras historias amorosas eran muy similares, él se encontraba perdidamente enamorada de una mujer la cual no le correspondía a su amor, aunque de cierta manera ella tampoco quería que se separara de él, era un histeriqueo mutuo el cual no duró mucho tiempo más, aunque él guardó cariño por ella toda la vida.
Lo acompañé en todo momento, le brindé consejos y fui útil –o al menos eso intenté- la mayor parte del tiempo que pudiera.
Creo que fue en ese momento donde el finalmente me abrió su corazón y lo conocí verdaderamente, lo que antes sabía de él de pronto paso a ser un espejismo muy lejano, no comprendía como una persona podía ocultarse así misma solo por miedo a resultar herida, pero en cuanto me contó su historia, su niñez, sus desgracias pasadas comprendí que tenía más de una razón para ser tan extremadamente reservado con la mayoría del mundo.
Pase a ser parte de su círculo de confianza y con un poco de tiempo más nos convertimos en ‘hermanos’ debido a las mil similitudes que compartíamos, tanto en comportamientos, situaciones vividas y hasta en detalles mínimos de nuestra vida cotidiana.
Éramos el uno para el otro y viceversa, nos pasábamos horas charlando sobre temas sin importancia y riéndonos de los pensamientos incoherentes que teníamos muchas veces.
Era un poco extraño, sentir tanto cariño por una persona tan parecida a uno y diferente al mismo tiempo. Pero sucedió, no sé cómo, cuándo ni por qué. Ya tenía 15 años y sencillamente me enamoré de él.
Jamás fui tan feliz con una persona, nuestro amor era fruto de meses y meses de charlas, comentarios dulces y alguna que otra mirada pícara. Era todo lo que deseaba, y así quería que fuera por el resto de mi vida.
Pero los problemas no tardaron en llegar, al menos una vez al mes él desaparecía de la faz de la tierra, no me explicaba adónde se iba, simplemente dejaba de contestar mis llamadas, mis mensajes de texto y ni siquiera contestaba la puerta de su casa. Era como si de pronto se convirtiera en un fantasma el cual debe cumplir su condena tres días al mes. Luego regresaba, como si nada hubiera sucedido, con una actitud diferente, un poco susceptible a lo que yo tuviera para decirle respecto a su desaparición, por eso optaba por callar, tragarme lo que tuviera para acotar y hacer como si no hubiera sucedido nada.
Era tierno, compañero, amable y me alentaba en todo lo que quisiera hacer y buscara en mi vida, pero había algo que fallaba, algo lo que no iba bien. Nuestras personalidades juntas hacían que la relación se convirtiera en una especie de Edén, era todo perfecto, pero allí, en un lugar muy oscuro un árbol se alzaba
perennemente repleto de jugosas manzanas, las cuales insistían por ser probadas.
Jamás le fallé y jamás deje de amarlo, siempre le di todo lo que necesitaba y con el tiempo me di cuenta que tal vez le di más de lo que él mismo se merecía, pero no podía hacer nada contra ello, lo amaba de una manera irracional, creo que esa fue una de las razones por las cuales al día siguiente de haber cumplido 7 meses volvió a desaparecer, pero esta vez sí se encontraba en su casa, simplemente que me ignoraba.
Él había tomado una decisión la cual el muy cobarde no se había animado a decirme en el momento, por eso optó por alejarse de mí para que yo ‘captara’ que no quería seguir más conmigo. Ese día perdí mi dignidad y mi orgullo en el suelo de aquella habitación, me arrodillé a sus pies y llorisqueé como a una nena que le apartan a su madre para toda la vida, aferrada a su cuerpo me negaba a creer las incoherencias que se encontraba diciendo. Lo último que le oí decir antes de abandonarme en aquel frío suelo de mármol fue ‘Cuídate, te quiero mucho’.
Una semana después se encontraba en busca de otra mujer. Tres meses luego se convertía en el novio de ella. Y unos meses más tarde yo me enteraría que la conquisto exactamente de la misma manera que lo había hecho conmigo.

Después de todo, comprendí, que al final no éramos tan parecidos.

domingo, 22 de mayo de 2011

Sentir

Mi vista panorámica, mi manera de ver y reflejarme en el espejo. Unos pelos salidos de lugar, unas ojeras talladas en mi piel, unas pestañas largas con restos de maquillaje, unos labios resecos, y mis ojos… malditos ojos que me muestran lo que no quiero ver y me enseñan aquello que más detesto. Esos ojos profundos casi sin vida, tan profundos como el océano que me adentran a un mundo inexistente, me pierdo en ellos y vuelvo a ser, una y otra vez, nazco y muero, constantemente entre el cielo y el infierno, entre la realidad y los sueños, divagando de aquí para allá, tomando decisiones erróneas y equivocándome sin aprender, tropezando siempre con la misma piedra, cayéndome sin levantarme y siendo sin ser. Y cuando vuelvo a bajar, no retrocedo, caigo en el suelo en un golpe brusco. Maldita cabeza, malditos pensamientos, maldito pasado y maldita yo por seguir pensando.



viernes, 28 de enero de 2011

Renaciendo de entre las cenizas

Es raro volver a escribir en el blog luego de dos años sin haber dado señales de vida. Tan raro como el hecho de reconocer que mi vida dio un giro de 180º.
Pasé por épocas duras, me costó adaptarme a los sacrificios que debí tomar, pero lo conseguí y aca estoy. Sana y salva, y por sobretodas las cosas -y lo más importante- FELIZ.
Hay hombres en nuestras vidas que solo le interesan tomarnos como muñecas, llevarnos por alli, darnos un paseo y luego dejarnos tiradas sin más. Yo entiendo lo que duele, este blog no es más que una crónica de ello, de como una tonta niña ingenua se dejó domesticar por un adolescente, más tonto que la pobre chica.
Me encantaría poder tener una palabra de consuelo para todas las chicas que pasaron y/o pasan por lo mismo que me sucedió, pero sinceramente es hasta el día de hoy que no se de qué manera justificar todo lo que hice. Ok, esta bien: fui tonta. Pero no es excusa, ¿o si?, después de todo uno cuando esta enamorada se ciega, deja de ver la propia realidad con ojos de coherencia, y eso, lamentablemente conlleva a malos resultados. No siempre, obviamente, el amor es una cosa hermosa cuando es compartido, sincero y sano. Pero somos mujeres, y a ver, que tire la primera piedra la mujer que nunca se enamoró de un imposible y no le importó la locura que tuviese que hacer con tal de tener un poco de su atención.

Se que tal vez es tarde, pero espero no haber perdido a mis chiquitos que me seguían, que me escribían palabras de ánimo, alentándome a seguir. Todo este timpo que me ausenté fue para poder dar un respiro, relajarme, enfocarme como persona y permitirme -por una vez en la vida- ser alguien feliz.
Espero que todos aquellos que tengan y necesiten alguien que los escuche sepan contar conmigo, no soy más que una adolescente comenzando a ser mujer, pero viví por situaciones límites que me dejaron enseñanzas, y me gustaría que sepan que a pesar de todo no estan solos, es difícil de creer, pero es cuestión de abrir el corazón, hacer a un lado los malos pensamientos con uno mismo y proponerse bien firmemente: yo quiero ser feliz, por MI.

En estos días voy a estar actualizándome con los blogs que me seguían :), así que nos veremos pronto !.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Let it be

Te observo a los lejos y me invade una sensación de melancolía inexpicable, me encantaría poder correr y acurrucarme entre tus brazos, pero en seguida contemplo como te alejas con ella tomados de la mano, como si jamás fueran a soltarse.
Me lastima verte, pero al mismo tiempo te necesito cerca, debo asegurarme que aún existís, que todo lo que vivimos juntos no fue solo un sueño, que pasó de verdad, que fuimos felices y me amaste.
Lo vivido a tu lado fue lo más hermoso que pudo haberme sucedido en mi adolescencia. Pero es una historia acabada, con su punto final sin nada más que acotar. Pero te contemplo y mi cuerpo se estremecé, pierdo el sentido, la razón, como si jamás te hubiera visto en mi vida. Te volviste un sueño lejano y borroso, una persona difícil de alcanzar, un amor imposible, una atormentante pero encantadora pesadilla en vida.
¿Cómo explicarle a un corazón roto que todo ha terminado?, ya no quedan mas caminos por recorrer por aquel sendero pero aún así me es imposible no continuar caminando por él. Vacilo entre el pasado y el presente preguntándome una y otra vez dónde encontraré en realidad la felicidad que me pertenece. Vuelvo al pasado con tanta naturalidad que ya me resulta algo común recordarte, recordarnos amándonos.
Nos veo juntos, no nos importaba nada en aquel entonces más que brindarnos amor, eramos la pareja que nadie podía destruir, pero en seguida mis pensamientos se desmoronan y vuelvo a caer en la realidad con lágrimas en los ojos. ¿Qué nos pasó amor?, ¿por qué todo termino de esta forma?.
Comprendí que mi mente era aún más peligrosa que la mismísima muerte, debía detenerme o mi imaginación volaría por los aires hasta volverme un ser autista sumido en su pasado, en un mundo inexistente.
Lloré por las noches sin dejar de pensar, observando mi alrededor con los ojos húmedos y mucho malestar no pude más que musitar en silencio.
-Déjalo ser -me dije para mis adentros y ahogandome en un sollozo con una gota de esperanza me prometí:- Todo estará bien.

lunes, 21 de septiembre de 2009

I'm back

Y hace exactamente un año atrás el amor florecía, que irónico la manera en que todo tuvo su fin y la forma perfecta que encontraste para escabullirte sin más.
No me olvido de este día, ni menos los tres que siguen a continuación, ¿los tres que siguen dije?, la semana completa, el mes entero, a partir de ahora recuerdo todas las horas y segundos que viví a tu lado, hasta aquel maldito día de mayo donde todo terminó.
¡Feliz primavera para todos!, y cómo no también feliz día del estudiante -aunque yo no me lo merezca este año-, reviví entre los muertos para anunciar -o mas bien prometer- que a partir de ahora voy a ponerme las pilas con mi blog, deje abandonados a muchos de mis lectores y eso me disgustó, mas que nada por el simple hecho de que leo siempre sus entradas y comentarios pero nunca fui capaz de dar señales de vida -les explico ahora que eso se debió a mi 'angustia' que no me permitía expresar de la manera correcta lo que yo quería transmitir en el momento exacto-.
No les voy a mentir, mejor no me siento, es como si me encontrara viviendo mi propia película en blanco y negro, mi propia tragedia. Todo me desagrada, todo me pone de mal humor, todo me llena de ira, todo me termina por parecer una perdida de tiempo, en momentos así es donde afirmo: estoy completamente ida y sin autocontrol.
Es cierto aquel que dijo que el amor mata, lo importante es saber que uno es capaz de seguir adelante y que una caída no es igual a fracaso, ni mucho menos.
Me defraudaron muchas veces, el amor me defraudó y yo me defraudé, todo por pensar que iba a morirme sin tenerlo, creía que la situación me superaba, ¿quién nunca ha perdido el amor de su vida y sintió como el mundo se caía en pedazos y dejaba de tener colores y formas?. Perdés el sentido, las ganas, ya no hay razón por la que seguir caminando. Y es ahí cuando te imaginas tu vida sin esa persona y pensás no puedo, este vacío me esta matando.
Grave error, nos cegamos, el amor es tan tonto y egoísta que no te permite contemplar otros orizontes, ni se le cruza por la cabeza darte el valor para seguir adelante por miedo, otra vez, a fracasar.
No tengo inspiración, ¿me perdonan no?.

sábado, 1 de agosto de 2009

Celopatía

Es todo tan oscuro ahora que lo veo con tanta claridad, ser conciente de ello y al mismo tiempo vagar entre el cielo y la tierra, ¿por qué esa maldita espina sigue perforándome el corazón después de tres meses?. Había proclamado a mi corazón sano, a mi mente recuperada y de pronto vuelve él con su nueva vida, amando a otra, felizmente como si nunca hubiera sucedido nada. Tan rápido como se deshizo de mí se olvidó de mi existencia ¿de verdad tan poca cosa soy?, o mejor dicho ¿me amó realmente?, tres meses no son suficientes para reanudar un corazón roto, será por eso que en realidad jamás sufrió nuestra ruptura y el amor que sentía hacía mi era minúsculo, o hasta insignificante.
Me siento la persona más estúpida del planeta, hace dos días me desperté con la vaga sensación de tenerlo a mi lado, por cinco segundos creí que me pertenecía, que me amaba y era mío, como se suponía que en este momento debía ser. Pero de pronto la burbuja se rompió, abrí los ojos y contemplé espantada la mitad de la cama vacía, percibí su ausencia más que nunca, mi mente ya se encontraba delirando por la necesidad que poseo de querer regresar al pasado.
Es todo tan loco, en momentos como este no hago más que pensar y sacar conclusiones, darle mil vueltas al asunto y morirme en mi propia agonía. Me odio por amarlo, pero sobre todas las cosas lo odio a él por hacer que lo ame incondicionalmente.
Trato de pensar que no vale la pena, ¿pero cuándo será el día que me despierte sin necesitarlo?, me rompe el alma saber que el continua su vida sin mi y que yo en cambio muero por dentro al no tenerlo, me torturan los celos al pensar que ama a otra y daría todo por estar con ella ¿y cuando decías que yo era el amor de tu vida?.
Ya no se que esperar del amor, me sorprende, me decepciona, me hace sonreír, me deprime y angustia por meses. Es tan impredecible que lo veo fuera de mi alcance.
No se cuanto tiempo más voy a soportar todo esto, es una condena y no creo ser lo suficientemente fuerte para poder aguantar por mucho más. Hice lo que pude, di mi mayor esfuerzo, me engañé a mi misma diciendo a gritos que era feliz sin él, que ya no formaba parte de mis sueños pero resulto ser todo mentira, al fin y al cabo mi alma sigue pendiente de sus cosas más de lo que imaginaba.
Lentamente me consumo, vuelvo a caer en una depresión lejana y empalagosa. Ahora que se acercan las clases todo va a empeorar, pretendía mejorar mis notas pero lo veo como una posibilidad lejana. Solo pienso en algo en este entonces, y lamentablemente por más que quiera no puedo quitarlo de mi cabeza.
Un poco de piedad para una chica desamparada, locamente enamorada y más que nada adolescente en su máximo esplendor.

Perdon lectores, sinceramente me siento completamente desganada y mal :(

jueves, 25 de junio de 2009

Regresando

No se imaginan lo que me está costando escribir una entrada pasable en estos momentos, me encuentro hace media hora borrando una y otra vez lo que escribo, pero en fin, ya que no me encuentro con una inspiración que me permita redactar como a mi me gusta voy a limitarme a contar lo que pasó en este tiempo en que me ausenté.
Luego de que cierta persona tan precipitadamente se alejara de mi vida entré en una crisis de angustia bastante severa, fue como una explosión en mi interior, ese tipo de cosas que jamás esperas en tu vida y deseas con todo el alma que nunca sucedan. Sinceramente me desequilibró por completo afectando toda mi vida.
Las notas del colegio desde ese entonces comenzaron a bajar en picada, no porque no estudiara -creanme que hacia el mayor de los esfuerzos para concentrarme- sino que a la hora del examen mi mente se quedaba nula, por más que pensara una y otra vez estaba en blanco.
Mi casa, por primera vez en la vida, se transformó en mi propio infierno. Lo primero que hacía cuando llegaba era tirarme en la cama y llorar, ya era una rutina que una vez llegara mi mamá del trabajo corriera a mi habitación para consolarme, pero eso solo empeoraba la situación ya que le respondía a gritos y en sollozos indescifrables provocando una pelea.
Aún conservaba aquellos amigos que me apoyaban a pesar de todo, con ellos pude tener momentos gratos en los cuales pasábamos un pequeño tiempo charlando o distrayéndome de cualquier forma, y aunque la situación no era de las mejores, me sorprendió observar como personas que jamás habían mostrado mucho interés por mí comenzaron a involucrarse para que siguiera adelante.
Pasadas dos semanas, y creyendo que lo había logrado, vuelvo a caer. ¿La razón?, su nueva pretendiente, fue totalmente desgarrador, debo admitir que soy una persona celosa y posesiva por la cual aquello aumentó mi poca racionalidad. Una cosa era no poseerlo y no sentirlo mío, pero otra muy diferente era que otra lo poseyera y lo sintiera suyo.
A partir de ese momento mis días parecían no tener fin, como si mi cuerpo se encontrara en el abismo de un pozo oscuro e infinito, esperaba con ansias chocar con el suelo así todo terminaba de una vez, pero aquello no sucedía, en cambio seguía flotando en las tinieblas sin rumbo ni control.
Mi psicóloga y mi psiquiatra se alteraron al ser concientes de mi nuevo estado, cambiaron mi medicación, subieron las dosis y me dieron diez días de reposo - permitiéndome no ir al colegio-.
Aquello fue un respiro, dormir la mayor parte del día y comer la otra mitad hizo que mi alma se llenera de fuerzas. No hace falta recordar que anteriormente había adelgazado muchísimo así que gracias al reposo recuperé mi forma. De pronto la vida comenzó a brindarme mas horas. Me dediqué a dibujar, pintar, escribir, fotografiar, en resumen hacer lo que me gusta, creo que gracias a ese reposo pude descubrir que aún servía para ciertas cosas y que merecía la pena seguir adelante.
Entre otras cosas casi más me internan por una depresión bastante mas severa y otros temas que no vienen al caso, pero en fin, aca estoy, contemplando como algo tan sencillo como el amor es capaz de aniquilar tan complejamente a una persona.
Prometo a partir de ahora -y a medida que vaya mejorando- dedicarle más tiempo al blog y ser la de antes :). Gracias por su apoyo y sus firmas, me hacen sentir bien y de alguna manera ayudan a que este proceso pase más rápido, ¡gracias por su tiempo!.

martes, 12 de mayo de 2009

En cámara lenta

Y veo como te alejas de mi vida, la manera en que me dejas tirada en el suelo sin importarte lo que fuera capaz de hacer conmigo misma. De nuevo, siento como aquella angustia desgarradora se prolonga por todo mi cuerpo dejándome inmóvil, desecha, vacía.
Te llevaste todo con vos, dejándome solo tristes recuerdos de un pasado juntos, de un futuro que no pudo ser, de un presente sin más oportunidades.
Lo habíamos vuelto a intentar seguros de que esta vez funcionaría, pero no fue así, te rendiste a mitad de camino apagando tu corazón dispuesto a no recibir mi amor, procurando amarme pero al mismo tiempo reusándote a seguir juntos por el mismo sendero, fue entonces cuando soltaste mi mano y me dejaste ir, diciéndome como si aquello me diera paz "te dejo ser libre, espero que no me guardes rencor, no será difícil que encuentres otra persona que te ame y brinde más de lo que yo puedo ofrecerte, solo tenés que permitir darte a conocer por completo".
"Cuidate
, te quiero mucho" fue lo último que oí decirle entre aquellas oraciones carentes de sentido común. No, no podría cuidarme pensaba mientras lo veía marcharse en cámara lenta, de pronto el tiempo pareció detenerse, pero él seguía su rumbo, sin mirar hacía atrás, indiferente a mis lágrimas y silencio piadoso, aquello no podía estar pasando, no a nosotros.
Me sentí desprotegida, pequeña, frágil, como una muñeca de porcelana capaz de romperse con tan solo el más mínimo roce, necesitaba huir, esconderme en otra realidad donde todo fuera felicidad y sonrisas, pero por más que cerré mis ojos con fuerza soñando con aquel momento jamás sucedió, todo permaneció de la misma manera que antes, solo que ahora él ya no se encontraba en mi camino, en mi vida. El sendero que habíamos construído juntos parecío romperse a pedazos a medida que mis lágrimas caían y recordaba con amargura lo mucho que aún nos faltaba por descubrir y ser que no pudimos.
Ahora estaba sola, en un camino desconocido, sin rumbo fijo, solo aquella sensación de vacío y un corazón roto de dolor.
Me quedaba el tiempo, los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses, quién sabe si hasta tal vez años para levantarme de allí y comenzar a caminar firmemente otra vez, pero al mismo tenía algunas cosas a mi favor.
Y de esa manera, él se fue de mi vida, haciendome chocar con el suelo, con la realidad que no quería ver, y ahora dispuesta a cambiar soy conciente de lo boba que fui, de lo mucho que aún sigo amandolo pero de que lo nuestro no es posible. Te amo, de verdad y de todo corazón, hubiera dado todo por nosotros, pero ya es tarde, y estoy decidida a cambiar por mi y para mi, para empezar a amarme, a quererme, a desearme de la misma manera que lo hacía con vos, ahora soy mi prioridad, ahora soy la razón de mi existencia y eso nadie puede arrebatarmelo.

sábado, 18 de abril de 2009

A mi manera

Era como si mi mente se negara a creer lo que se encontraba sucediendo en aquel instante, como si las mil imágenes que proyectaba mi mente no fueran suficientes para dar crédito a lo que mis ojos acababan de observar por ellos mismos.
Un solo suspiro bastó para sensibilizar aquellas lágrimas orgullosas que tanto tiempo había mantenido guardadas, y con él no solo fueron gotas que resbalaron por mis mejillas, sino también un sollozo mudo y vacío que retumbó por toda la habitación otorgándole un aire dramático a la situación.
¿Qué los obligaba a incentivar sus ansias por querer que viva su vida?, ¿qué los obligaba a incentivar sus ansias por querer que sueñe sus sueños?
Nadie en aquel pasillo de diferentes emociones supo responderme, nunca jamás alguien había podido contestarme sin antes abrir su boca para luego cerrarla y acallarse en una meditación profunda y colosal. Era tan racional que parecía incierto. Pretenden saberlo todo, cuando en realidad no tienen idea alguna de por qué son incapaces de andar en su propia vida sin meterse en caminos ajenos.


Los tengo absolutamente abandonados lectores, sepan disculparme, no se qué me esta pasando últimamente, pero hay mucha gente dispuesta a hacerme daño que solo quiere verme sufrir, y eso me tiene mal, simplemente quiero vivir mi vida a mi manera.

jueves, 2 de abril de 2009

Exhausta

A veces es preferible callar ante ciertas situaciones, disimular un posible encanto y fingir que todo se encuentra bien.
Pero en estos momentos, en donde día a día debo conllevar una vida la cual poco aprecio me es estresante seguir actuando, me detengo a pensar en intervalos y dudo tanto de todo lo que me rodea, de todo aquello que alguna vez pudo haberme hecho feliz y ahora parece haber acabado.
Y no es justamente que intente arrepentirme de las pocas cosas que viví en mi corta vida, solo y sencillamente me encuentro en aquel proceso de adaptación a lo desconocido, sintiéndome vulnerable en un mundo del cual ya había formado parte antes, pero aún así permaneciendo en una esquina, como si jamás hubiera estado en él.
Que poca gravedad, que estúpido e ingenuo error, aquel paredón que con tantas lágrimas y sollozos había conseguido construir pareció derrumbarse en un abrir y cerrar de ojos, ni siquiera pude notarlo cuando ya me encontraba nuevamente dentro del viejo circo de emociones.
Tal vez tanta crueldad hacia mi persona este provocando diferentes opiniones erróneas, solo puedo limitarme a decir que todos los seres sintiéndose bien o fatal son capaces de elegir y tomar decisiones. Intento que no me moleste, pero a veces resulta cansador tener voces detrás de uno proyectándole malas ideas, es delirante, más cuando aquellas palabras antes eran consideradas de un gran valor.
Así que acá estoy, podré escribir exageradamente un día con ansias de desaparecer, otro burlándome de la irracionalidad de las personas, y un día como hoy, donde simplemente me dedico a escribir para evadir la realidad.
No se asusten de mi ciclotimia, el colegió, el corazón y diferentes personas hacen esto en un adolescente, nada extraño, solo un parque de diversiones con distintas montañas rusas para subir a elección.

lunes, 23 de marzo de 2009

Sencillamente no lo puedo creer

Sencillamente no lo puedo creer, él, el hombre perfecto de mis sueños, aquel caballero con su corcel blanco, el príncipe de mi cuentos de hadas, el superhéroe que me salvo de un gran abismo.

Si, él, exactamente ese hombre, resulto ser como todos los demás, una gran decepción, una poderosa y arrebatadora angustia.

Me es difícil explicar como me siento en estos momentos, por un lado me invaden aquellos sentimientos de culpa, remordimiento, impotencia, y por el otro muy diferente se encuentran la agonía, el desconsuelo, la desesperación.
¿Cómo es posible?, hasta en un susurro le admití que lo amaba justamente por no ser como los demás, por tener ese algo diferente, por ser un hombre coherente en vez de mujeriego e hipócrita, llegué a confesarle que me encontraba terriblemente enamorada de su propio ser, de su autenticidad, de lo poco que le importaban los comentarios de la gente, de sus amigos, de las personas que lo querían.

Pero aquella imagen se desvaneció, y se llevo consigo toda insignia de lo que fue un pasado rico en promesas y sueños por cumplir.

Es increíble, cómo fue capaz de proclamarse dueño de mi corazón sin ni siquiera sentirlo suyo, como es posible que haya hecho tantos pactos con el diablo en dos sencillísimas pero profundas palabras.

No lo entiendo, no comprendo adonde quiere llevarme el universo con todo esto, tal vez merezca sufrir por haberme internado en el estúpido mundo del soñar, o quién sabe, puede ser que el camino de mi vida haya llegado a su fin.
Las opciones son varias y ninguna me resulta lo suficientemente buena como para calmar mis ansias por encontrar una razón justifica
tiva y convincente. Pero aún así continúo en pie, dejo pasar el tiempo para llegar al juicio final y obtener una explicación de los hechos, luego de tantas blasfemias y actos nefastos no existen muchas esperanzas, solo me queda esperar a que la vida me consuma lentamente, y así contemplar con mis propios ojos como mi presente y todo mi futuro dejan existir para abrirse paso en un solo camino, el último que vaya a recorrer en mi vida.


viernes, 20 de marzo de 2009

Qué está pasando

Siento como mi alma se quiebra por dentro, como mis ilusiones se desploman y dejan de existir.
La angustia comienza a florecer otra vez en lo más profundo de mi cuerpo, impidiéndome ver con racionalidad los pequeños detalles pertenecientes a mi realidad.
Solo si supieras todo lo que me pasa, si entendieras la manera en que mi ser se separa de mi mente ajena a ser una misma persona, si comprendieras el dolor que me perturba cada vez que pienso y vivo solo para existir.
Es como si la vida se encontrara en contra de mí con la maléfica idea de verme envuelta en llanto, como si alguien me impidiese ver más allá de los que mi ojos alcanzan a observar y sentir mucho más de lo que mi corazón logra anhelar, como si formara parte de un sueño importante, de una pesadilla vagabunda pero dañina, del deseo de una persona con ansias de ir lejos, para no volver.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Ficción en el amor

No puedo creer ni describir en sencillas palabras la repugnancia que me rodea, hoy en día creía que mis amistades y seres queridos eran personas importantes en mi vida, aquellas con las que podía charlar de mis problemas y angustias, reírme un rato sin importar que lloviera fuera, bailar hasta el amanecer sin cansarme.
Pero en estas dos semanas caí en la triste realidad en la que me encuentro, fue duro, impactante, más bien algo horroroso ver con mis propios ojos la manera en que yo misma destruí los vínculos con las personas que más quiero y quise en este universo.
Mantenía una imagen agradable de las amistades que conservaba, era como tener una película en mi cabeza dictándome escena por escena la manera en que poseía mil conocidos y muchas buenas personas en la que pudiera confiar, pero aquel día choque con el duro suelo de mi vulnerable vida. Ninguna de esas escenas proyectadas en mi cabeza eran ciertas, y aunque esa película si existía solo se trataba de ficción, una estúpida y arrogante comedia.
No solo me sucedió ese día, puedo admitir con exactitud que a lo largo de mi corta existencia toda mi vida se basó en películas, pensamientos, ilusiones, mentiras, puras imaginaciones de una adolescente con ansias de volar.
En amores, por ejemplo, lo más común y lamentablemente irreversible a esta edad. Puede ser que el chico no nos quiera de la misma forma, que tenga novia, que hasta tal vez nos aborrezca, pero aún así mantenemos la falsa ilusión de vivir un cuento de hadas a su lado. Lo vemos pasar y nos tiemblan las piernas como si nos perteneciera, nos acercamos para hablarle y nos derretimos con cada palabra que profiere pensando que nos relata una poesía, los buscamos, los llamamos, hasta nos tiraríamos debajo de un tren solo para tener su atención. Y luego cuando las ilusiones se van de paseo y nuestros ojos dejan de observar aquel mundo imaginario donde creíamos estar... lloramos, pataleamos, buscando una tonta explicación a lo tonta e ingenua que somos en el amor, y -más que nada- maldiciendo en todos los insultos posibles la estúpida forma en que caímos en el juego de soñar. Aún por más que en ese momento nos odiemos, juremos y hasta proclamemos un pacto para no enamorarnos nunca más, sabemos a la perfección que volveríamos a sufrir una y otra vez por ese hombre, porque un mensaje de su parte nos basta para secarnos las lágrimas y minarnos el corazón de mariposas susurrándonos 'él te quiere, merece otra oportunidad'. Sí, la máldita ilusión nuevamente volvió de visita para quedarse por largo rato.
Hay algunas cosas que nunca cambian, y -por más que quisiéramos- nunca van a cambiar. El amor es una, soñar es otra.

Gracias a todos mis hermosos lectores, en el transcurso de la semana voy a estar respondiendo los comentarios y visitando blogs, solo estoy esperando encontrar un hueco en mis horarios para dedicarles el tiempo que se merecen :).

sábado, 14 de marzo de 2009

Hasta luego inspiración

No me encuentro inspirada, paso por una etapa de cero expresión, sinceramente de una semana a otra mi mundo se vino abajo, quedé atrapada dentro de mi propio castillo de princesas, así que no se cuando voy a volver a escribir algo interesante, mi desinterés va más allá de un cansancio físico y sobretodo emocional. En un intento por transmitirle al mundo a través de textos lo que me sucede me encuentro incapaz de formar oraciones o frases sinceras que resuman las preocupaciones de mi adolescencia, es agotador sentarte delante de una hoja por media hora tachando una y otra vez el mismo título sin conseguir ponerte de acuerdo sobre tus sentimientos o sensaciones que alborotan la paciencia. Así que mi única forma de escape se encuentra bloqueada, deberé buscar alguna otra manera para desahogar mis penas, me frustra no poder escribir algo coherente y por esa misma razón tener que tragarme todo lo que me pasa por la cabeza en este momento, pero algo lo evita, una fuerza en mi interior me lo impide y no puedo hacer más que soportar todo lo que me lastima.
No por eso voy a dejar de comentar en mis blogs favoritos o responderle a aquellas personas que dedican un tiempo a leerme, solo que por un tiempo -y espero que no perdure por mucho- voy a estar en un estado vegetativo en mis entradas, así que gracias por seguirme aunque me encuentre así, recemos para que mi inspiración vuelva y me permita transcribir verdades.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Soledad vs Compañia

No se muy bien como expresarme en estos momentos, me siento dentro de una coctelera de mil situaciones, la vuelta al colegio fue por un lado atemorizante y por otro poco agradable, perdí tantas amistades por haberme comportado mal en otros tiempos, es como si el presente estuviera castigándome por las malas acciones que alguna vez cometí, es cierto, me comporté mal, me alejé de personas que quería, pero la depresión es problema de uno, no se comparte ni se vive en cantidad, es un sentimiento del cual no podía hacer parte a mis antiguos amigos, no es fácil de comprender, uno cuando se siente mal tiende a distanciarse y sufrir en silencio, y aunque los resultados no suelen ser los mejores hay que admitir que nos agrada sacar todos los lamentos a través de lágrimas o sencillas palabras en voz baja. La soledad no tiene comparación con ninguna otra clase de sentimiento, las personas pueden ver con sus propios ojos la manera en que me encuentro rodeada de amigos, pero a través de los míos solo noto personas con mentes cerradas e incapaces de comprenderme. Si mantenemos una mirada mucho más crítica el mundo podría darse cuenta que el estar rodeado de muchas personas no significa justamente que nos encontremos acompañados, sino que no estamos solos. Resulta irónico porque muchas personas piensan que son sinónimos, pero detrás de todo este circo se esconde grandes diferencias.
Solo, nadie nunca está solo, siempre existe una persona, un animal, una planta o cualquier objeto con vida que se encuentre cerca de nosotros.
Estar acompañados en cambio resulta más difícil.
Un ejemplo sencillo, ¿nunca observaron cuando se encuentran mal la forma en la que al menos la mitad de sus 'amigos' los evitan como si tuvieran la peste?, así que bien, podemos estar a su lado, pero sin embargo no poseemos su compañía.
Y es así como me encuentro ahora, veo gente a mi alrededor, personas que van y vienen, amigos que entran y salen de mi vida, seres humanos como yo que no se dignan a permanecer constantes, es entonces cuando surgen mis preguntas ¿cuándo será el día en que mi vida se estabilice y consiga mostrarle al mundo quien soy en realidad?, ¿cuándo será el día en que mi vida deje de ser un gran reloj estancado siempre en la misma miseria incapaz de avanzar a un futuro próspero?.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Pasado

Cuando un recuerdo del pasado golpea la puerta no nos queda otra opción que dejarlo entrar, ser amable con él y tratarlo como un invitado más a la gran mansión de nuestra mente, pero con tan solo una vez que bajamos la guardia y dejamos de fingir que nunca ha sucedido nada el inquilino se instala en un pequeño rincón y es capaz de cualquier cosa con tal de quedarse allí toda una vida.
El pasado nos impide seguir adelante, ser valientes y afrontar situaciones, ¿quién nunca ha evitado algo por miedo a repetir alguna situación?, o peor, ¿quién nunca se ha estancado en el pasado por miedo a vivir en el presente?. Y es que cuando nos referimos al pasado existen dos tipo de temores totalmente diferentes entre sí, primero: el miedo a que vuelva a suceder, y el segundo: el miedo a que jamás se repita.
Suena algo ilógico, pero teniendo en cuenta que la vida del adolescente es más contradictoria que racional es muy común que no exista un intermedio en la sociedad, todo eso se debe a una sola y simple razón: queremos que la vida se mueva a nuestro antojo.
El otro día me puse a pensar todas las cosas que cambiaría de mi pasado si tuviera una máquina del tiempo y la forma en que repercutirían estos cambios en mi vida actual. Fue muy duro caer en la cuenta que sería una persona totalmente diferente a lo que soy, pero me sorprendió aún mas saber que corregir pequeños errores (como conocer a la persona equivocada, pelearme con amigas, discutir con mis padres, tener momentos embarazosos) provocarían que no me uniera a otras personas ni que sucedieran otros acontecimientos que sí estaba esperando con ansias.
Tal vez si nunca hubiera hablado con el amor de mi vida no estaría sufriendo en estos momentos, pero quién dice que por no conocerlo a él jamás volvería a sufrir por un desamor.
¿Por qué esa estúpida manía de arrepentirnos por nuestros hechos?, fue grandioso conocerlo a él, pelearme con mis padres para aprender, alejarme de mis amigas para independizarme, tener momentos vergonzosos para ganar orgullo.
Hay dos opciones ahora: tener el pasado que te toco y sentirte fatal. O tener el pasado que te toco y sonreir.

domingo, 1 de marzo de 2009

Cambios en un pasar

Y resulta que después de todo, los momentos cambian pero los sentimientos perduran. Y así, de la misma forma que un capítulo continúa en la segunda página, la vida sigue, impredecible, pero ajena a los hechos que ocurren a nuestro alrededor. Es incapaz de detenerse por un segundo, aunque creamos la existencia de momentos que duran toda una eternidad y otros que suceden demasiado rápido como para disfrutarlos lo suficiente.
Aunque no nos parezca bien, los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses, los años corren, sin darnos un respiro antes de comenzar nuevamente con nuestras vidas, sin permitirnos aquel descanso que tanto anhelamos para poder acomodar nuestro juicio común.



Antes que nada gracias a todas aquellas personitas que me dedicaron un tiempito en sus vidas para dejarme un comentario en la entrada anterior, fue una gran locura momentanea, me encanta saber que puedo transmitirles a través de mis palabras confianza y sinceridad, me halaga mucho más saber que les agrada mi forma de expresarme y escribir, ojalá algún día consiga sacar un libro, es algo que toda mi vida desee, pero sinceramente aún no me siento preparada -mi imaginación puede volar por los aires, pero para las historias suelo ser bastante simple y torpe- aún así persisto en la idea y puedo jurarles que voy a cumplir mi sueño, algún día, pero lo cumpliré, mantengo la idea firme de que todos podemos escribir un libro mientras mantengamos en nuestras cabecitas la esperanza de conseguirlo y escribir sobre lo que sabemos y ocurre en nuestro entorno, tal vez no un gran drama como Shekespeare ni un fabuloso mundo como Rowling, pero se que muy dentro de cada uno hay una historia para contar.